Hay veces que me he llegado a preguntar si soy extraterrestre o si soy muy anticuada, de cualquier manera sigo con mi lucha por que la juventud y a veces mis contemporáneos aprendan que los buenos modales y la educación existen y son importantes.
Mi abuelo que había sido General Brigadier durante la revolución mexicana, siempre decía: ” la educación no se compra, se hereda!”…sabias palabras, pero como le hacen las personas que jamás recibieron ningún tipo de educación por parte sus padres o abuelos? Pues he ahí el dilema, y lamentablemente de esos estamos rodeados por doquier.
Yo crecí en la clase media de México D.F a los nueve años de edad perdí a mi papa, un cambio inesperado que cambio y marco mi vida de una manera inesperada. Después de estar siempre en colegios privados, mi mama que era señora de casa dedicada a su esposo e hijos y siempre con ayuda domestica tuvo que hacer cambios drásticos para sobrevivir. Decidió que seguiríamos viviendo un San Ángel, una de las mejores colonias de México, solo mi hermana mayor seguiría en colegio privado, mi hermano y yo empezamos a ir a la escuela de gobierno, ella consiguió un empleo y nos sacó adelante a pesar de su dolor.
En las escuelas públicas aprendí que no por ser hijo de personas de bajos recursos económicos los niños no tenían educación, al contrario, todos eran súper bien portados y muy bien educados.
En mi infancia, a mí me ensenaron a decir gracias y por favor, a hacer mi cama todas las mañanas antes de irme a la escuela, a levantar mi plato de la mesa después de comer, a ofrecerme a lavar los platos, a masticar con la boca cerrada, a no poner los codos en la mesa, a mantener los brazos abajo mientras cortas la carne, a decir buenos días y buenas noches, a decirle a mis seres queridos cuanto los quiero todos los días, a que el hombre le debe abrir y cerrar la puerta del automóvil a la mujer, etc.
Hoy en día veo con tristeza que en este país especialmente casi nadie sigue esas normas de vida. Por mi parte, sé que ensene a mi hija desde que tenía tres años edad a hacer su cama todas las mañanas, a que limpiar su recamara es su responsabilidad y funciono perfecto hasta hace poco. Ella ve que nadie de sus amigos hace eso, sus mamas son las encargadas de hacer esas labores y nunca falta cuando me lo dice: “pero mama, Juanita nunca tiene que hacer eso”, mi respuesta: “Juanita no es mi hija por lo tanto no me importan los modales que ella tenga, tu si lo eres por lo tanto te toca ser servicial.” Mi hijo tiene cuatro años y no por ser varón no le tocan las mismas reglas. Antes de ir a la escuela tiene que tender su cama, recoge sus juguetes y le gusta ayudar con los quehaceres de la casa.
Múltiples amigos de mi hija han venido a comer a la casa, saben cuántos dan las gracias o se acomiden a levantar su plato al terminar? uno o dos. Y eso no solo pasa con los niños, pasa con los adultos también. Yo estoy acostumbrada que si alguien me invita a su casa, mis preguntas son: que llevo? Necesitas ayuda? Al llegar a la fiesta, no importa que sea invitada, si hay algo que hacer ayudo, al final de la fiesta si sigo ahí, ayudo a limpiar. Así me educaron. He escuchado en múltiples ocasiones que la gente se ofende cuando un familiar les pide ayuda. Yo jamás les pido ayuda cuando ellos van a mi casa, así como porque tengo que ayudar?
Y eso pasa en todos lados, el otro día en la escuela de mi hijo, una mama ponía el mal ejemplo a su hijo a no seguir las reglas que todos los demás niños tenían y no solo eso, mientras veía que mi hija y yo arreglábamos el salón en ningún momento se le ocurrió ofrecer ayuda, entonces, como el hijo aprenderá a tener buenos modales?
El ser cordial no se limita a las casa, sino a dar el paso a quien te lo pide cuando manejas, a ser cordial en el supermercado a ayudar a la gente mayor si lo necesitan y por supuesto a dar las gracias cada que alguien te ayuda, te abre la puerta, te da el paso etc.
Hay que tener modales, cordialidad y educación, porque tus hijos están aprendiendo de tus acciones, porque si tú no tienes educación tus hijos no aprenderán a que ayudar a la gente, es normal y cuando tú los necesites tendrán el derecho a decirte y yo porque? Y entonces te darás cuanta de que todos necesitamos de todos en algún momento.
La cordialidad, la educación y los buenos modales son un lujo que todos podemos tener, es gratis, solo hay que tener las ganas de hacerlo. Los invito a practicarlo, no cuesta nada!