La tos, el constipado, el resfrío y los dolores
de garganta y oídos son muy habituales en
los niños pequeños; por eso, te aconsejamos
que tomes ciertas medidas de protección.
Por la Dra. Mercedes Vicente
(Tomado de “Padres”)
Los molestos constipados son más frecuentes durante el invierno, debido a que las bajas temperaturas permiten a los virus sobrevivir más tiempo y a que hacemos menos ejercicios físicos; así, al disminuir nuestras funciones metabólicas, el cuerpo está más propenso a contraer enfermedades. Sin embargo, y a pesar de las incomodidades que el pasar por cualquier enfermedad su pone, conviene que los padres tengamos en cuenta que se trata de una infección leve y que en ningún caso conviene medicar al niño en forma excesiva.
Para prevenir los resfriados es mejor “curtir” al niño; hacerle fuerte frente al frío. En relación con este tema, existe una equivocación muy extendida: todo el mundo cree que el aire y el ambiente frío producen el temido resfriado, sin embargo, no hay una relación directa entre el frío y el resfriado, mientras que lo que sí producen éstos, son los cambios muy bruscos de temperatura.
Más vale prevenir
Para que nuestros pequeños pasen un invierno sanos y fuertes, conviene prepararles de la siguiente manera:
*Hay que acostumbrar a los niños desde muy pequeños, a que jueguen al aire libre, incluso en invierno, ya que el aire frío-seco es el más sano.
*No conviene poner la calefacción en su dormitorio a temperaturas muy altas, sobretodo durante la noche, ya que cuando el pequeño salga del cuarto, se producirá en su cuerpecito un inevitable cambio brusco de temperatura, y esto causará que el niño se resfríe.
*Deben salir a la calle con ropa de abrigo, adecuada para la época, pero que en ningún caso les produzca sudoración.
*Y deben evitar el contacto con personas que estén padeciendo alguna infección, ya que los virus se contagian muy fácilmente.
Cómo aliviar al enfermo
Aunque parezca increíble, y pese a la evolución que en los últimos años ha tenido la medicina, no existe aún ningún medicamento que combata realmente el constipado, aunque si hay multitud de formas para aliviar los síntomas del mismo. Una de las maneras más conocidas de hacer frente a la enfermedad es tomar vasos de leche caliente endulzada con miel, que suaviza la garganta, evitando así la tos. En caso de que ésta se siga dando, conviene también dar al pequeño algún caramelo de los indicados en las farmacias, que evitarán una mayor irritación de la garganta.
En caso de fiebre es recomendable utilizar Paracetamol en gotas, especial para niños, aunque siempre debes consultar, primero, con su pediatra antes de medicar al pequeño; para el dolor de cabeza, lo ideal es colocar en la frente del niño un paño o compresa húmeda o empapados en colonia o menta líquida. Estos paños deberán renovarse antes de media hora.
Es aconsejable que la ventana del dormitorio del niño permanezca algo abierta, incluso durante la noche, ya que la renovación continua del aire, hará posible una curación más rápida.
Por último, un remedio para aliviar al enfermo, sobretodo si tiene mocos, son las inhalaciones de infusiones muy calientes, que le despejen la nariz, evitándole así las dificultades para respirar. Para despejarlo de los mocos, son mucho mejor los pañuelos de papel, nunca de tela, ya que los virus sobreviven allí, favoreciendo el resfriado.
No hay que olvidar que al salir a la calle, el niño no debe ir excesivamente abrigado, aunque sí deben estar bien protegidos sus pies, manos, oídos y espalda.