Juan Rodriguez – De la pisca de cebolla a la empresa de la motivación

01/06/2018 Publicidad Global

“Si no aprendemos a cambiar con el tiempo, entonces caducamos como personas”.

Si alguien sabe de cómo inyectar motivación a través de las acciones y las charlas es Juan Rodríguez.

El ahora conferencista motivacional, cruzó la frontera a Estados Unidos a los 15 años de edad con la inquietud de aprender inglés sin saber que poco tiempo después movería masas por medio de su pasión: La comunicación. 

Como inmigrante indocumentado, Juan no tuvo un camino fácil a su meta. Sin embargo reconoce haberlo disfrutado, ya que estaba consciente de que su situación en aquel entonces no era para siempre.

“Llegué a piscar cebolla, limpiar baños y a desempeñarme en otros trabajos poco remunerados, pero tenía claro de lo que había más allá. Sabía lo que quería y no fue un sacrificio hacer lo que tuve que hacer porque estaba convencido que cada acción era un escalón”, dice Juan.

Aplaude tus metas

A pesar de que sus padres no iban a permitir que el joven se viniera a Estados Unidos, este no les dio opción y partió con un hermano más grande a California, donde lo esperaban otros dos hermanos.

“La ilusión te da vida. Una vez que estás donde quieres, le das rienda suelta a tu mente porque no hay edad para dejar de soñar”, explica Juan.

El oriundo de Aguascalientes llegó un fin de semana a su destino y para un lunes ya estaba en la escuela aprendiendo inglés.

“El primer año no trabajé mucho, el segundo trabajé más y aporté al hogar, pero nunca dejé la escuela. Siempre me gustó estudiar sicología y las comunicaciones”, asevera.

Casi recién llegado le tocó piscar cebolla, pero admite no haber aguantado el estar empinado en la tierra casi 10 horas al día. A raíz de esa experiencia, el inmigrante se enfocó en educarse al mismo tiempo que trabajó de lava platos, mesero, conserje y hasta inició una compañía de construcción y pintura.

Al mismo tiempo Juan había estado estudiando administración de empresas, sicología y comunicaciones, lo que amplió su conocimiento y oportunidades de seguir creciendo.

A volar más alto

Al paso de los años el emprendedor se convirtió en dueño de dos revistas. En la primera de estas resultó la idea darle capacitación a los empresarios que tenían como parte de un valor agregado.

“Ahí empezó la idea y el sabor de superación personal. Y para 1999 empezó el grupo la Hora de los Triunfadores, el primer grupo de motivación de latinos a nivel nacional. Éramos un total de cinco novatos, soñadores y  expertos,  teníamos programas de radio en la 1020 y Radio Única”, dice Juan.

El grupo se desintegró con el tiempo. No obstante, la pasión por las charlas de inspiración y guía de parte del visionario siguió creciendo junto con la demanda.

“Cada paso que tomas te acerca a tu objetivo, por ello es importante no renegar del presente sino disfrutar el camino”, sostiene Juan, de ahora 53 años de edad.

Hoy en día

El trabajo de Juan le ha dado la oportunidad de compartir los escenarios con los más grandes motivadores y conferencistas latinoamericanos como Miguel Angel Cornejo, Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Alex Dey y Margarita O’Farrill, entre otros.

El asesor de vida ahora es consultor Certificado y Master Facilitator por The Pacific Institute (TPI), una institución educativa privada especializada en la elaboración y presentación de técnicas que asisten a las personas a reconocer su potencial.

“Yo no vendo motivación. Vendo la creencia en ti mismo aunque eso es lo más difícil de vender porque la gente cree que se conoce mejor que nadie”, dice Juan.

“Una de mis mejores satisfacciones de mi pasión es ver cómo se iluminan los ojos de un empresario, un estudiante, una persona después de despertar sus habilidades y saber que pueden soñar de nuevo… así como lo hice yo cuando recién llegué a este país”, agrega.

Entre las compañías que Juan ha asesorado se encuentra el Ministerio de Educación de Guatemala, Caterpillar de México, La Curacao USA, Gesplasmetal de España, la Selección Nacional de Futbol Profesional de Guatemala, el Departamento del Sheriff de Los Ángeles y Banasa de Centroamerica.

La preparación lo es todo

El motivador enfatiza que no hay nada permanente solo el cambio.

“Si no aprendemos a cambiar con el tiempo, entonces caducamos como personas. ‘No sobreviven los más fuertes ni los más inteligentes sino los más capaces de aceptar el cambio’…”, observa el motivador reflexionando en una cita de Charles Darwin.

“Crean en ustedes, en sus hijos… crean que el mundo de posibilidad lo podemos aprovechar nosotros como cualquier otra persona. No hay que vernos inferiores, no hay que concentrarnos en lo negativo de las atapas sino en aprender y mejorar para que la vida nos de más posibilidades”, añade mientras recalca que “tu esfuerzo máximo deja de ser sacrificio cuando lo fundamenta la convicción”.