¿Marcada por el Destino?

10/18/2017 Cultura

Lo que saben, quienes dicen que saben Para comprender los “cómo” y los “porqué” de nuestra vida, deberíamos entender, primero, porqué fue que “así” nos la inculcaron…y ¿por  qué no aprendemos a “entenderla” de otra forma?..

por Jorge García

Desde el nacimiento de la astrología –dicen- “todos nacemos con un destino marcado”

Pero Yo creo que más “marcas” nos ha dejado la sociedad en que vivimos y que nos lo ha enseñado, que los astros que, según ellos, rigen nuestras vidas.

Desde antes del “mucho antes”, en el anteayer y el ayer, el hoy el mañana y el pasado mañana, la humanidad va aprendiendo “lo que es la vida, de qué manera entenderla y cómo vivirla…unos, “de los de antes” y, éstos, de “los de más antes”…Y, en “cada tiempo”, se van sumando nuevos conocimientos y restando aquellos que van perdiendo credibilidad… Pero viven –dentro de las mentes humanas- temas, hechos, sucesos, creencias, mitos, costumbres, miedos y temores…muchos de los cuales influyen en el diario vivir, y algunos, determinantemente!..como lo sería, el llamado “destino”.

 

Asevera un psicólogo: “Creer en el destino es una cuestión personal, y tiene múltiples causas, desde educativas, culturales y religiosas. La importancia que le demos a esa creencia, en un sentido u otro, marcará nuestra trayectoria personal” Valentín Martínez-Otero.

“Todos nacemos con una buena parte de nuestro destino marcado o diseñado de alguna manera, como si fuera un recorrido que está listo para ser transitado por cada uno de nosotros, un camino preparado a la medida de cada uno” explicó la instructora y profesora de meditación y astróloga Monika Correia, para quien “siempre parece que tenemos algo preparado, listo para nosotros más allá de lo que pensábamos que nos podría pasar”.

Lo que dicen los Genios y los Letrados

“Tendremos el destino que nos hayamos merecido”, afirmaba con ironía el científico Albert Einstein.

“El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos”, señaló con realismo el escritor británico William Shakespeare.

Para el poeta griego Esquilo de Eleusis, defensor de la predestinación, “ni aun permaneciendo sentado junto al fuego de su hogar puede el hombre escapar a la sentencia de su destino”.

Es difícil opinar y resulta complicadísimo ponerse de acuerdo sobre  asunto tan subjetivo, nebuloso y resbaladizo, como ese concepto que los diccionarios definen como “una fuerza desconocida que se cree que obra sobre los hombres y los sucesos”, o también como “un encadenamiento de los sucesos considerado como necesario y fatal”.

Filósofos, artistas, científicos, intelectuales, religiosos, aficionados al esoterismo… Cada uno de ellos tiene su particular entendimiento de los hados.

Mas la mayoría concluye en que “creer ciegamente en el destino; estar enclavado en un pensamiento mágico que lleva a considerar que lo que le sucede a uno es obra de una fuerza enigmática y fatal, suele impedir que se pongan los medios para conducir el propio rumbo de la vida, por creer que esta marcado por el hado”.

Los adivinos 

De acuerdo a la psicóloga Jennifer Delgado, de la Universidad de Cienfuegos “Carlos Rafael Rodríguez”, en La Habana (Cuba), con la frase “el destino de su vida” hacemos referencia a “la organización de los sucesos en la vida de la persona de forma tal que existe un final preestablecido, el cual puede preverse”.

“El destino se convierte en tierra fértil para los adivinos, cartománticos y demás figuras representativas del mundo esotérico. Aparece la profecía, que se sustenta en el poder de la sugestión”, añade la autora del libro ‘Psicología Curiosa’.

Sin embargo, “si las personas definen una situación como real, independientemente de que lo sea o no, ésta será real en sus consecuencias. Aparece la profecía y se autoalimenta, no importa si una situación de partida es falsa, ya que la misma genera una serie de comportamientos que la validarán desde su origen”, explica la psicóloga cubana.

“Si una cartomántica nos dice que estamos destinados a casarnos con una persona rubia, probablemente no daremos pie a las personas trigueñas, mientras que seremos más abiertos a las personas que fenotípicamente responden a la descripción realizada”, explica Jennifer Delgado.

“Es mejor comprender el destino como la unión de múltiples factores de origen personológico, social, genético, cultural… que nos hacen asumir unas decisiones en detrimento de otras. Somos lo que sepamos hacer con lo que la gente hace de nosotros, tal y como afirmó Sartre”, finaliza la psicóloga.

Por su parte, el psicólogo Paulino Castells ha señalado a ‘Psychologies’ que, “de alguna forma, todos somos dueños de nuestro destino, en el sentido de que tenemos la capacidad de prevalecer, ser fuertes y triunfar a pesar de las adversidades”.

“Como profesionales de la sicología intenta inocular a los pacientes estos factores de protección denominados resiliencias, que les ayudarán a resurgir de las dificultades que muchos de ellos creen que les ha traído el destino”, añade el psicólogo.

Lo que dice “la voz del pueblo”

…tal ves queriendo referirse (veladamente) al destino, pero intentando no declararse abiertamente creyente:

“Tú te lo buscaste”

“Cada cual trae ya lo suyo”

“Ya te tocaba”

“Cuando te va a tocar, aunque te quites…Si no te va a “tocar”, aunque te pongas!

 

Fuente: EFE