DE BUEN HUMOR

10/18/2017 Buen Humor

El médico examina el trasero del paciente al que se le están pudriendo las nalgas.

-Pues sí, amigo, dice convencido el galeno-, no hay más remedio que hacerle un trasplante de nalgas si es que quiere salvar su vida. Las suyas ya no sirven, se le están cayendo a pedazos.

-Doctor, -pregunta el paciente preocupado- ¿es la única forma?…

Así es mi amigo, pero hoy la medicina ofrece muy buenas perspectivas. Mire usted y le muestra el catálogo de “repuestos”- Aquí tenemos de Vedette, de motociclista…de torero…

-¡Ah, las de torero están a todo dar!. Quiero estas.

Y así, el paciente es atendido quirúrgicamente… Al ser dado de alta, el médico le advierte…

Físicamente, está ya listo para enfrentarse otra vez al mundo, pero ahora hay que esperar la reacción psicológica. Venga dentro de un mes para ver cómo le fue en su trato con la gente…

Y el paciente se despide… Pasa el mes y regresa.

-¿Qué me cuenta, mi amigo? pregunta el cirujano. ¿Cómo le ha ido socialmente?…

-Soy un éxito, Doctor!.. Tengo “un pegue” sensacional. Mire usted, las mujeres me persiguen, soy admiradísimo…los hombres, no se diga!.. A cada rato “me las piden”…

-¿Y usted se las da?…

¡Pues claro!.. al fin que no son mías…

El Aparato

Dos tipos necesitaban pasar un estéreo por la frontera y no sabían cómo hacerlo sin que se lo detectaran en la aduana. En eso ven a un cura y le piden ayuda.

-Padre, sea bueno, ayúdenos a pasar este estéreo, métaselo debajo de la sotana. Es un regalo para mi mujer, y si me lo encuentran, ¡seguro que me lo quitan!

A lo que el cura responde:

“-Bueno, hijo, está bien, pero recuerda que soy cura y no puedo mentir, así que si me preguntan, tendré que decir la verdad”.

El cura se dirige, entonces, hacia la aduana, en donde el despachante le pregunta:  “¿Trae algo consigo?”

-“Bueno”, dice el cura, “de la cintura para arriba, nada; y de la cintura para abajo, el aparato”..

“!Ese será para su Pu… madre!.. dice el despachante

“!No!.. Si es para la mujer de este”…

El famoso Trenecito

Se encontraron Armando y José y se lamentaban los dos de tener muchas pesadillas. No podían dormir y don Armando les dijo:

-Fíjate, José, que anoche soñé que andaba dando vueltas con el trenecito de Chapultepec…casi toda la noche anduve así y desperté mareado.

-Pues Yo, Armando, fue algo peor, figúrate que dos muchachas preciosas estaban abusando de mí, y ahí me tienes toda la noche haciendo el amor con las dos…y ya te puedes imaginar como acabé…

-¡Tonto!.. ¿por qué no me llamaste?.. hubiera tomado a una de las muchchas y no hubieras acabado tan cansado…

-Efectivamente, tienes razón, y no creas, lo pensé, mi querido José…pero estabas tan ocupado con tus viajes en el trenecito, ¡que no podía alcanzarte!..

La futura suegra le dice al futuro yerno:

-Usted no es un mandilón, ¿verdad?

-No, señora.

-Que lástima!…

-¿Por qué?

-…Mi marido tampoco lo era y lo tuve que enseñar…

-Fíjate que anoche tuve que ir al doctor…

-¿Y qué pasó?

-Me dijo que abriera y Yo me abrí todita.

-¨Y eso qué tiene?…

-Que él se refería a mi boca…!..