ESA ALARMA! Te molesta o te despierta?

04/24/2017 GeneralSalud

Para la mitad de la población del mundo, o más, despertarse y levantarse por la mañana, parece que son los diez minutos más difíciles y tormentosos de todos los días, pero ¿por qué?… Tal vez aquí podamos entenderlo un poco. Veamos…

Si eres de los que posponen varias veces unos minutos más la alarma por las mañanas para seguir durmiendo porque piensas que ese tiempo extra te hará descansar más, tememos decirte que has vivido engañado.

De hecho, un estudio realizado por James Gangwisch, profesor de la Universidad de Columbia y experto en el sueño, reveló que apagar la alarma y seguir durmiendo en realidad solo aumenta el cansancio y la sensación de somnolencia.

 

Esto se debe a que el tiempo entre el sonido de una alarma a otra es tan corto que el cuerpo no tiene el tiempo suficiente de caer de nuevo en un sueño profundo, lo que provoca una gran confusión en el cuerpo y el cerebro pues no saben si estás tratando de despertar o preparándote para dormir.

Para despertar el cuerpo y el cerebro pasan por varios procesos que mandan las señales de que es tiempo de abandonar la cama y empezar el día. Uno de ellos es subir la temperatura lo que hace que te sientas más alerta y con menos sueño. Es por eso que no es sano fragmentar los ciclos pues provoca consecuencias diurnas a todos los niveles como pérdida de memoria, disminución de la capacidad de reacción y un bajo rendimiento físico.

 

El análisis arrojó que las personas que pausan el botón más de dos veces podrían padecer un caso severo de inercia del sueño (la sensación de aturdimiento que la mayoría de la gente experimenta tras despertar) que normalmente dura entre 15 a 30 minutos pero en casos extremos llega a durar hasta 4 horas por lo que se les recomienda acudir a un especialista para tratar este problema.

Aunque lo ideal es despertar de forma natural, sin ayuda de un aparato electrónico, lo cierto es que la luz artificial ha alterado los ciclos y ritmos De sueño. Si al sonar tu alarma sientes que necesitas más tiempo para dormir reconsidera la hora en la que te vas a la cama, tal vez necesites más tiempo para un descanso profundo.

Por otro lado, un científico de la Universidad Autónoma de México: el Doctor Reyes Haro, no habla un poco de la Dysania…Un padecimiento que nos causa dificultad extrema para levantarnos por las mañanas. ¿Por qué nos pasa? ¿Por qué somos incapaces de despertarnos en sólo 5 o 10 minutos y tendemos a permanecer en la cama una media hora?

 

Pues bien, la respuesta es sencilla: todos o casi todos padecemos dysania, o una dificultad extrema para levantarnos por las mañanas. Una dolencia que el doctor Reyes Haro Valencia, director de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, vincula a problemas emocionales o de trastornos del sueño. “La dysania es un estado de conciencia alterado en el que cuesta trabajo despertar a la realidad; es decir, el cuerpo llama a seguir durmiendo, a pesar de que sabes que es hora de levantarse”, explicó el especialista al portal www.vanguardia.com.mx.

 

La dysania no es por lo tanto una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de que algo en nuestro organismo no marcha bien del todo, ya sea emocional o físico. De hecho, esa sensación constante de cansancio o fatiga como si no se hubiera dormido los suficiente puede desembocar en un episodio de dysania, un desorden que siempre va acompañado de irritabilidad y mal humor ante la imposibilidad de “despertar a la realidad”.

¿Y qué podemos hacer para acabar con la dysania? “Es una cuestión de hábitos, de comportamientos aprendidos y de educación, más que de una cuestión genética. Esto no es algo fisiológico, ya que las actividades diarias determinarán tu tiempo de descanso y tu tiempo activo”, ha explicado el doctor Reyes Haro. Una variación prolongada en las horas de sueño, el estrés, trabajar demasiado o estar bajo presión pueden provocar un episodio de dysania. Así pues, lo que haces durante el día repercute en tus horas de sueño y en tu predisposición para levantarte.

De manera que depende de cada uno mismo “el programarse y no llegar a extremos” en cada una de las tareas y dedicaciones diarias: físicas, laborales o, también, de esparcimiento. Tenemos que equilibrar nuestro diario vivir, para bien poder dormir y descanzar como se debe.