FREE CLASSIFIEDS ANUNCIOS GRATIS

¿Por qué no nos Curamos en Salud..?

Algunas sencillas medidas alimenticias mejoran significativamente nuestra resistencia ante las enfermedades…¿Por qué no las aplicamos inmediatamente..?

El ejército defensivo que tiene nuestro cuerpo para luchar contra toda agresión, desde el resfriado hasta el cáncer, es el sistema inmunológico…Y hay formas de fortalecer a ese ejército para que acuda más rápidamente y con mayor contundencia al primer aviso de peligro. Vamos a encontrar esas formas!
Nuestro cuerpo no es un grupo de órganos aislados que se defienden cada uno por su cuenta cuando el peligro acecha, sino un conjunto de billones de células que se relacionan entre sí en una inmensidad de vínculos.
El estado mayor y la base de operaciones, las tiene el sistema inmunológico en el timo, una glándula situada detrás del esternón, en el brazo, en los ganglios linfáticos y en la médula.
Desde esos órganos se distribuyen por todo nuestro cuerpo las células que hacen el trabajo defensivo. Esas células patrullan incansablemente con la misión de detectar y destruir al posible invasor (virus, bacterias, hongos, parásitos o toxinas) e incluso a las células degeneradas del propio cuerpo.

ASI FUNCIONA EL SISTEMA
Ante Cuerpos extraños como los que causan el resfriado común, la intensa actividad combativa que desarrolla nuestro sistema inmunológico provoca los síntomas típicos de la enfermedad.
Naturalmente, el sistema inmunológico tiene unas formas complejas y variadas de actuar ante los distintos agentes externos, desde las alergias al cáncer. Aunque el cáncer es el resultado de cambios producidos en nuestras
Altos y bajos, y para algunos esas fluctuaciones son más sensibles. Para la mayoría, el nivel relativo de fortaleza del sistema inmunológico es una cuestión genética, como los ojos.

UNA  CUESTION  GENETICA
Si sus padres descienden de tres generaciones de octogenarios, sin historia de alergias, diabetes, artritis o cáncer, es muy probable que usted haya heredado un sistema inmunológico fuerte, pero incluso en este caso puede sufrir bajones. No podemos hacer nada para cambiar el sistema inmunológico que heredamos, pero está en nuestras manos mantener en un perfecto estado la real capacidad de resistencia que hemos recibido. Estos son los mejores consejos que los especialistas han aislado como más efectivos. Muchos de ellos de carácter alimenticio. Y se complementan con ciertas actitudes vitales y normas de conducta.

COMA  ADECUADAMENTE
Cuando nuestra resistencia está en crisis, una nutrición adecuada es doblemente importante.
1- Seguir una dieta alta en carbohidratos -frutas, verduras, alimentos con fibra- baja en grasas y moderada en proteínas (carnes y pescados).
2- Que sea una dieta variada. Los alimentos actúan en equipo, no hay ninguno milagroso en sí mismo. Los científicos tienen todavía mucho que investigar sobre cómo se interrelacionan y qué papel juegan muchos de ellos. Por eso nos aconsejan una diete diversificada y que consigamos los principios nutritivos de los propios alimentos más que de los suplementos artificiales. Por otro lado, ingerir un exceso de un nutriente a menudo provoca deficiencias de otro. Por ejemplo, un estudio ha demostrado que ingerir más de 15 miligramos de zinc al día puede causar una deficiencia en cobre. La mayoría de los expertos creen, sin embargo, que un complejo multivitamínico es aconsejable siempre que no sustituya a los alimentos naturales. Estos son completamente indispensables.
3- Utilice las verduras y frutas recién recolectadas y si es posible que procedan de su entorno próximo.
En muchas variedades los nutrientes presentes en los alimentos empiezan a declinar muy poco tiempo después de ser recogidos. Por ejemplo, un tomate madurado naturalmente contiene hasta 30% más de vitamina C que uno recolectado verde.
4- No hay alimentos perversos, salvo que estén contaminados. Coma de todo, pero moderadamente.

CONSUMA ANTIOXIDANTES
Los estudios científicos revelan que las personas con niveles de vitamina C, E y beta-caroteno que son antioxidantes- superior a lo normal, tienen también mayor resistencia ante el cáncer y las enfermedades del corazón. ¿Por qué?. Posiblemente, esos antioxidantes destruyen o desactivan las moléculas de oxígeno altamente reactivas que contribuyen a muchas enfermedades.
Muchos expertos creen que dosis de aproximadamente500 miligramos de vitamina C, 10,000 unidades de beta-caroteno y 200 unidades de vitamina E tienen efectos decisivos en la prevención de enfermedades.
Las dosis recomendada de vitamina C puede venir de media naranja (70) una buena raja de melón (100), algunas fresas (85), una guarnición de brécol o coles de bruselas (50), una ensalada de patata, zanahoria y pimiento rojo (90) y zumo de arándanos /70), entre otras muchas posibilidades. La mayor parte de los alimentos de color naranja tienen alto contenido de beta-caroteno.

COMO SACAR EL MÁXIMO
PROVECHO A LOS ALIMENTOS
1- Una regla simple: si es animal, cómale bien cocinado, si es vegetal, cómalo crudo. Cuando cocine, cuanto menos agua utilice, mejor.
2- Use menaje de hierro en la cocina para acrecentar el contenido de ese mineral en los alimentos cocinados.
3-Compre leche envasada en cartón con preferencia a las botellas. La luz degrada la vitamina B-2 y A mientras la botellas permanecen en las estanterías.
4-Siga estos consejos para evitar entrar en contacto con bacterias como la salmonela:
A – Lave generosamente todas las frutas y verduras.
B – Corte la carne sobre superficies que puedan ser lavadas perfectamente con jabón y agua caliente después de cada manipulación.
C  No coma carne, pescado o mariscos crudos… Tenga especial cuidado con los huevos. Consérvelos en el refrigerador, descarte todo el que tenga fisuras en la cáscara y cocínelos suficientemente hasta que la clara esté cuajada.
D  No mantenga la compra de productos perecederos fuera del refrigerador.

¿QUÉ ES UNA
DIETA EQUILIBRADA..?
Una persona de características físicas medias y con actividad moderada, puede necesitar un aporte de 2,200 a 2,700 calorías diarias.
* Preferiblemente, las proteínas deberían aportar no más del 15% de las calorías: aproximadamente 175 grs. De carne o pescado.
* Las grasas no deberían proporcionar más del 25/30% de las necesidades calóricas. Hágase una idea: eso significa 60 gramos de grasa. Una hamburguesa contiene 18 grs., una ración de patatas fritas 100.
* Si el 60% restante de las calorías que necesita un organismo, procede de la ingestión de carbohidratos, estará siguiendo la dieta más recomendada por los especialistas. Tome pan, cereales, varias piezas de frutas o dos platos de algún tipo de verduras, al día para incorporar los carbohidratos necesarios.



Leave a Reply

CommentLuv Enabled
.
  • RSS
  • Twitter
  • Facebook